02 de abril de 2025
¡La "Curva S" No Basta! ¿Por Qué el EVM es Imprescindible para Gestionar Proyectos?, por Alfonso Kaiser
Durante una consultoría para una importante empresa minera, me encontré frente a un grupo de experimentados gerentes de proyectos. La discusión giró en torno a un concepto muy conocido en el mundo de la gestión de proyectos: las famosas curvas "S". Cuando me preguntaron mi opinión sobre ellas, no pude evitar responder: "Me parece algo tan... análogo".
Hubo un momento de silencio en la sala, seguido por miradas intrigadas. Aproveché la oportunidad para explicar por qué sentía que las curvas "S" no sirven para gestionar proyectos en el sentido moderno del concepto. Si bien ofrecen una representación visual clara del progreso acumulado de los costos o el esfuerzo frente al tiempo, su enfoque es extremadamente limitado. Las curvas "S" solo proporcionan una visión financiera, sin considerar la integración de los aspectos críticos de un proyecto como el alcance, los tiempos y, más importante, la entrega de valor.
La gestión de proyectos es mucho más que controlar los gastos. Implica coordinar esfuerzos, cumplir objetivos estratégicos, generar beneficios tangibles y asegurar que el trabajo realizado esté alineado con las expectativas de todas las partes interesadas. En este contexto, las curvas "S" quedan cortas y resultan insuficientes para abordar la complejidad y las demandas actuales de los proyectos.
Por otro lado, tenemos metodologías como el Earned Value Management (EVM, por sus siglas en inglés, Gestión del Valor Ganado), que nos permiten ir mucho más allá de los costos y el tiempo para enfocarnos en lo que realmente importa: la entrega de valor. Al final del día, lo que las organizaciones buscan no es solo controlar lo que gastan, sino garantizar que ese gasto se traduzca en beneficios tangibles. El EVM no solo mide el gasto, sino también cómo ese gasto impulsa el avance hacia los objetivos del proyecto.
En la reunión, tomé un marcador y dibujé en la pizarra una curva "S" junto con los elementos clave del EVM. Les mostré una tabla simple que destacaba las diferencias:
Diferencias principales entre la curva S y el EVM
Aspecto |
Curva S |
EVM |
Foco |
Análisis visual del progreso. |
Análisis integral del desempeño. |
Componentes clave |
PV y AC. |
PV, EV y AC (además de índices). |
Profundidad del análisis |
Básico: Costo vs tiempo. |
Detallado: Costo, tiempo y alcance. |
Proyecciones futuras |
Limitadas. |
Proyecciones completas (EAC, ETC). |
Indicadores de desempeño |
No incluye. |
CPI, SPI y más. |
Hablamos sobre cómo una curva "S" puede mostrar que se ha gastado un 70% del presupuesto al llegar al ecuador del proyecto, pero no puede decir si ese gasto se tradujo en un 70% del trabajo completado. En cambio, el EVM incluye indicadores como el Cost Performance Index (CPI) y el Schedule Performance Index (SPI), que brindan una visión clara de si el proyecto está cumpliendo sus objetivos de manera eficiente.
Uno de los gerentes preguntó: "¿Cómo aplicamos esto en proyectos tan intensivos en capital como los nuestros?" Respondí: "Esa es la belleza del EVM: no importa si el proyecto es pequeño o monumental. El valor siempre debe estar al centro. Las herramientas como el EVM permiten monitorear si cada peso invertido está generando valor real y alineado con los objetivos estratégicos de la organización".
Más razones para usar EVM
- EVM como herramienta predictiva: El EVM no solo evalúa el desempeño actual, sino que permite realizar proyecciones confiables. Por ejemplo, el Estimate at Completion (EAC) ayuda a prever cuánto costará completar el proyecto basado en el rendimiento actual, y el Estimate to Complete (ETC) muestra cuánto presupuesto adicional se requerirá.
- Flexibilidad en diferentes industrias: El EVM es una metodología aplicable en proyectos de diversas industrias, desde construcción hasta tecnología y defensa, gracias a su capacidad de integrar alcance, tiempo y costos en cualquier contexto. Esta flexibilidad lo convierte en un estándar ampliamente reconocido.
- Foco en la estrategia y la entrega de valor: A diferencia de las curvas "S", que tienen una perspectiva limitada al costo, el EVM permite medir si el trabajo realizado está alineado con los objetivos estratégicos de la organización. Esto asegura que los esfuerzos estén contribuyendo al propósito general del proyecto.
- Indicadores clave para la toma de decisiones: Los índices como el CPI y el SPI son críticos para evaluar el desempeño del proyecto. Por ejemplo:
- Un CPI menor a 1 indica que el proyecto está sobre el presupuesto.
- Un SPI menor a 1 sugiere que el proyecto está atrasado.
Estos indicadores facilitan decisiones proactivas antes de que los problemas se vuelvan incontrolables.
- Estandarización global: El EVM está reconocido internacionalmente por organismos como el Project Management Institute (PMI) y se alinea con estándares de gestión de proyectos como el PMBOK Guide. Esto proporciona confianza a las organizaciones al implementarlo.
- Complemento de metodologías ágiles: Aunque el EVM se asocia más con entornos predictivos, también puede integrarse en metodologías ágiles para rastrear el progreso financiero y estratégico de sprints o releases, asegurando que el valor entregado en cada iteración sea medible.
La conversación terminó con varias reflexiones interesantes. Las curvas "S" tienen su lugar como una herramienta visual básica, pero para gestionar proyectos en un mundo complejo, orientado a resultados y con herramientas tecnológicas avanzadas a nuestro alcance, el EVM es una metodología que responde mejor a las demandas actuales. No se trata solo de gastar, sino de gastar con sentido, de convertir cada inversión en beneficios tangibles.
Hoy más que nunca, es momento de jubilar a la venerable pero limitada curva "S" en favor de su reemplazo, la versátil metodología EVM, que garantiza una gestión de proyectos más completa, estratégica y orientada a la entrega de valor. Me encantaría escuchar sus experiencias: ¿Han enfrentado retos al implementar el EVM? ¿Qué opinan sobre la relevancia actual de las “Curvas S"? Compartamos ideas y aprendamos juntos.